Un interesante equipo con el que tenemos la suerte de contar es un
escáner Breuckmann Smartscan 3D duo, de la
Institución Milá y Fontanals del CSIC. Normalmente soy yo (Millán) el encargado de trabajar con el escáner en este proyecto, porque requiere de una
formación específica (tampoco excesivamente compleja, pero que lleva su tiempo y su esfuerzo). Por desgracia, los recortes y otras circunstancias no permitieron que nuestra compañera Ana Blasco,
técnica JAE, se incorporara de forma más estable a la plantilla, y nos quedamos sin otra persona ya formada en el uso de estos equipos.
Con este aparato lo que hacemos es
capturar la forma en tres dimensiones de objetos arqueológicos, para después crear con esos datos
modelos digitales en 3D. Al ser un escáner de
luz estructurada con varios campos de trabajo (incluyendo uno de 90 mm) la
precisión y exactitud en los modelos que se puede alcanzar es muy alta, dentro de lo que son escáneres 3D.
Capturas de pantalla de modelo 3d (sin textura/color) de un núcleo lítico.
Nuestro principal interés es de investigación: estudiar
cuestiones arqueológicas en general, pero sobre todo
tecnológicas. Lo haremos a través de los modelos digitales, que se pueden someter a gran número de mediciones (de superficies, volúmenes, curvaturas, etc) y comparaciones que difícilmente podrían hacerse de otro modo. Esto tendrá lugar en una fase posterior, de estudio de los modelos. Pero ya hemos empezado a pensar y organizar, sobre todo
Xavier Terradas, el investigador que se encarga, principalmente, del estudio de la tecnología lítica.
Captura de pantalla de modelo 3D de una cerámica neolítica.
Otra utilidad de estos modelos es para la
divulgación, ya que los modelos, debidamente tratados y convertidos, pueden usarse en aplicaciones web, y en puntos/sistemas de información digital y de realidad aumentada en los propios museos y otros centros de divulgación. En ese sentido, la parte que que nosotros asumimos es la realización de modelos 3D más o menos estandarizados, sólidos y sin defectos, y fácilmente convertibles; y el resto se hace con colaboraciones y ayudas mutuas con
Museos y otras instituciones, para que ellos pongan la parte final: la conversión de esos modelos en
material divulgativo.